Los días 25, 26 y 27 de mayo la revista Bike está
celebrando en Cercedilla su 20 aniversario, para lo cual han montado una feria
de la bicicleta que han denominado Test the Best. El plato fuerte de estos 3
días y como indica el nombre era probar bicicletas de numerosas marcas que
habían montado sus carpas talleres con un montón de bicicletas para que aquella
gente que había hecho su reserva pudiera probar la que quisiera. En paralelo
con las pruebas de bicis se organizaron numerosas charlas gratuitas y varias
actividades como marchas, duatlones, carreras, circuito infantil, marcha
nocturna y varias más.
Aprovechando que el sábado me di una vueltecilla por la zona para hacer una de
las rutas que descubrí el año pasado, al terminar me pasé por la feria. Numerosas
carpas de marcas de bicicletas, con modelos de exposición y los mencionados de
pruebas, otra zona con carpas de varias tiendas de Madrid, todas ellas con
descuentos interesantes en algunos productos, y otras carpas de servicios
asociados a la bicicleta.
Me he llevado una muy buena impresión, no se trata de un evento como el
Festibike, la superficie de exposición y el número de expositores es mucho
menor, pero las actividades programadas, carreras, marchas, actividades
infantiles, etc, le dan a esta feria un ambiente que la hace muy agradable.
Yo no he participado en ninguna actividad, pero teniendo en cuenta los
colaboradores que se han buscado, la experiencia ya bastante amplia en la
organización de marchas y carreras por parte de la revista y que la sede se
encuentra en ese municipio, me hace suponer que habrán sido un éxito y que de
tanto probar bicis por la zona habrán elegido unos recorridos bastante
interesantes.
En cuanto a los stands, los de algunas de las tiendas tienen ofertas más que
interesantes y a diferencia de otras ferias, se venden bastantes artículos. Los
de las marcas de bicicletas están un poco flojillos en cuanto a número de
modelos expuestos, pero es que el motivo de esta feria es probar bicicletas, y
por lo que he podido ver, había bastantes a disposición del que lo deseara.
Como resumen, si no vais a participar en ninguna actividad ni vais a montar por
allí, no merece la pena ir, pero su enclavamiento hace que cualquier rutilla
por la zona o alguna de las preparadas por la organización nos brinde la excusa
perfecta para ir a ver que hay por allí y si se tercia probar esa bici a la que
no sabemos si sacaremos partido o si va a aportarnos algo extra respecto a
nuestro modelo actual. No está de más tampoco tomarse una caña o un refresco en
alguna de las terrazas que hay alrededor y en las que se veía ambiente ciclista
por todas partes.
Espero que esta iniciativa se repita, por la impresión que me ha dado al pueblo
le debe venir muy bien este tipo de actividades. Por otro lado, a largo plazo
mucha gente habrá conocido esta maravillosa zona para hacer cualquier tipo de
ciclismo de montaña, desde marchas más o menos tranquilas por pistas preciosas
hasta el descenso más bruto saltando piedras.
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